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Liberación
Освобождение [Osvobozhdenie]
Dirección: Yuri Ozerov, Julius Kun
Guión: Yuri Bondarev, Yuri Ozerov
Reparto: Mikhail Ulyanov, Bukhuti Zaqariadze, Fritz Diez, Nikolai Olyalin, Larisa Golubkina
Nacionalidad: URSS, RDA
Idioma original: Ruso
Año: 1969
Duración: 487 min
Sinopsis:
Si la victoria soviética en la batalla de Stalingrado decidió el viraje del curso de la guerra, la batalla ocurrida en el llamado Arco de Kursk reveló el desarrollo alcanzado por el ejército soviético y su victoria representó el inicio de la ofensiva soviética para la liberación de Europa de las hordas imperialistas nazis que culminó con la entrada triunfante del ejército rojo en Berlín. Esta película describe los hechos ocurridos durante este periodo en cinco partes:

1- El arco de Fuego.
2- La ruptura
3- La dirección del ataque principal
4- La batalla por Berlín
5- El asalto final

Resulta notable comprobar en los medios occidentales como los historiadores burgueses han tratado de borrar o tergiversar la historia de la liberación de Europa del fascismo quitándole todo el protogonismo a la URSS. Esta película revelará al público medio occidental, contaminado por las falsificaciones históricas burguesas, los acontecimientos reales que hicieron posible la liberación de Europa y permitirá apreciar la heroica lucha llevada a cabo por el pueblo soviético con los comunistas y konsomoles al frente en la ofensiva antihitleriana que permitió la derrota definitiva del nazismo.

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Stalin. Carta a Ivanov.

Carta de Ivanov al camarada Stalin

Al Camarada Stalin

de parte de Ivanov, propagandista

titular del Comité de Sector de la

Juventud Comunista Leninista de la URSS

en Manturov (región de Kursk).

Estimado camarada Stalin,

Le ruego encarecidamente de aclararme la siguiente cuestión:

Aquí donde me encuentro, así como en el Comité regional de la Juventud Comunista, existen dos maneras de concebir la victoria definitiva del socialismo en nuestro país, o más bien se confunde el primer grupo de contradicciones con el segundo. En las obras de usted sobre el destino del socialismo en la Unión Soviética se habla de dos grupos de contradicciones: las internas y las externas.

En cuanto al primer grupo de contradicciones está claro que las hemos resuelto: el socialismo en el interior del país ha triunfado.

Quisiera tener una respuesta acerca del segundo grupo de contradicciones, es decir, las que existen entre el país del socialismo y los países capitalistas. Usted señala que la victoria definitiva del socialismo significa la solución de las contradicciones externas, la completa garantía contra la intervención, y por consecuencia, contra la instauración del capitalismo. Sin embargo, este grupo de contradicciones puede ser resulto solamente mediante los esfuerzos de los obreros de todos los países.

También el camarada Lenin nos enseñaba que “se puede vencer definitivamente sólo a escala mundial, sólo mediante los esfuerzos unidos de los obreros de todos los países”.

En el curso de propagandistas titulares en el Comité regional de la Juventud Comunista de la URSS yo dije, basándome en las obras suyas, que la victoria del socialismo puede ser definitiva solamente a escala mundial; pero los militantes del Comité regional, Urogenko (primer secretario del Comité regional de la Juventud Comunista) y Kazelkcov (instructor de propaganda) califican mi intervención de “salida trotskista”.

Les mostré las citas de sus obras sobre esta cuestión pero Urogenko me dijo que cerrara el libro, afirmando que “eso lo decía el compañero Stalin en 1926, pero ahora estamos en el 1938; que en aquel momento no teníamos todavía la victoria definitiva, mientras ahora sí la tenemos, que no se trata de estar pensando ahora en la intervención y en la restauración”. Además me dice: “Nosotros tenemos ahora la victoria definitiva del socialismo y tenemos la total garantía contra la intervención y contra la restauración del capitalismo”. De esta forma me han considerado cómplice del trotskismo, me han sacado del trabajo de propaganda y han puesto en cuestionamiento mi permanencia en la Juventud Comunista.

Le ruego, camarada Stalin, que me explique si tenemos la victoria definitiva del socialismo o si todavía no la tenemos. ¿Puede ser que yo no haya encontrado la documentación de actualidad complementaria sobre esta cuestión en relación a algún cambio reciente?

Yo considero que la declaración de Urogenko es antibolchevique, sosteniendo que las obras de Stalin sobre esta cuestión ya están un poco envejecidas. ¿Puede ser que los militantes del Comité regional hayan tenido razón en considerarme trotskista? Esto me molesta mucho y me ofende.

Le ruego, camarada Stalin, que se permita responderme a esta dirección:

Iván Filippovich Ivanov,

Soviet de la aldea Pervi Zassiem,

Distrito de Manturov,

Región de Kursk.

18-1-38

Firmado: Ivanov.

Carta de Stalin al camarada Ivanov.

Al camarada Iván Filippovic Ivanov,

La razón la tiene usted desde luego y son sus adversarios ideológicos, es decir los camaradas Urogenko y Kazelkov, quienes se han equivocado. Y esto por qué.

Está fuera de dudas de que la cuestión de la victoria del socialismo en un solo país, es este caso el nuestro, tiene dos aspectos diferentes.

El primer aspecto de la cuestión de la victoria del socialismo en nuestro país abarca el problema de las relaciones entre las clases en el interior del país. Esto es en el campo de las relaciones internas. ¿Puede la clase obrera de nuestro país superar las contradicciones con nuestros campesinos y establecer con ellos una alianza, una colaboración? ¿Puede la clase obrera de nuestro país, en alianza con los campesinos, derrotar a la burguesía de nuestro país, arrebatarle la tierra, las oficinas, las minas, etc., y construir una sociedad socialista completa?

Estos son los problemas ligados al primer aspecto de la cuestión de la victoria del socialismo en nuestro país.

El leninismo responde a estas preguntas afirmativamente.

Lenin enseña que “nosotros tenemos todo lo necesario para la edificación de una sociedad socialista completa”. Nosotros podemos y debemos por lo tanto, con nuestras propias fuerzas, vencer nuestra burguesía y construir la sociedad socialista. Trotski, Zinoviev, Kamenev y caballeros similares, que se convirtieron más tarde en espías y agentes del fascismo, negaban la posibilidad de edificar el socialismo en nuestro país sin que antes la revolución socialista haya vencido en los otros países, en los países capitalistas. Estos caballeros, en sustancia, querían reconducir nuestro país hacia atrás en la vía del desarrollo burgués, cubriendo su apostasía con falsos argumentos sobre la “victoria de la revolución” en otros países. Ha sido precisamente sobre este punto en el que se han desarrollado las discusiones en nuestro partido durante estos días. La sucesiva marcha del desarrollo de nuestro país ha demostrado que el Partido tenía razón, y que Trotski y compañía estaban equivocados.

De hecho, mientras tanto, hemos sido capaces de liquidar nuestra burguesía, de establecer una colaboración fraternal con los campesinos y construir, en lo esencial, la sociedad socialista, aunque la revolución socialista no haya vencido en los otros países.

Esto es lo que respecta en cuanto al primer aspecto de la cuestión de la victoria del socialismo en nuestro país.

Yo pienso, camarada Ivanov, que su controversia con los camaradas Urogenko y Kazelkov no se refiera a este aspecto de la cuestión.

El segundo aspecto sobre la cuestión de la victoria del socialismo en nuestro país abarca el problema de las relaciones de nuestro país con los otros países, con los países capitalistas, el problema de las relaciones de la clase obrera de nuestro país con la burguesía de los otros países. Esto se da en el campo de las relaciones exteriores internacionales.

¿Puede el socialismo en un país que está rodeado por potentes países capitalistas considerarse completamente libre del peligro de una invasión armada (intervención) y, por consecuencia, del intento de restauración del capitalismo en nuestro país? ¿Pueden nuestra clase obrera y nuestros campesinos con sus propias fuerzas, sin una ayuda seria de la clase obrera en los países capitalistas, vencer la burguesía de los otros países, así como han vencido la propia burguesía? En otras palabras: ¿se puede considerar la victoria del socialismo en nuestro país definitiva, es decir, libre del peligro de una agresión militar y de intentos de restauración del capitalismo, mientras la victoria del socialismo existe en un solo país y mientras continúe existiendo el asedio capitalista?

Estos son los problemas que se asocian al segundo aspecto de la cuestión de la victoria del socialismo en nuestro país. El leninismo responde a estos problemas negativamente. El leninismo enseña que la victoria definitiva del socialismo en el sentido de una plena garantía contra la restauración de las relaciones burguesas es posible solamente a escala internacional (ver la conocida resolución de la 14ª conferencia del Partido Comunista de la URSS). Eso significa que la ayuda comprometida del proletariado internacional es esa fuerza sin la cual no se puede resolver el problema de la victoria definitiva del socialismo en un solo país. Esto no significa naturalmente que nosotros debamos quedarnos con los brazos cruzados esperando una ayuda desde fuera. Al contario, la ayuda del proletariado internacional debe ser conjunta con nuestro trabajo en el fortalecimiento del Ejército Rojo y de la Flota Roja para la movilización de todo el país en la lucha contra la agresión militar en los intentos de restauración de las relaciones burguesas.

Aquí tenemos lo que dice Lenin a propósito:

“Nosotros vivimos no solamente en un Estado, sino en un sistema de Estados, y la existencia de la República Soviética al lado de los otros Estados imperialistas por un período de tiempo no es concebible. Al final, el uno o el otro vencerá. Esto significa que la clase dominante, el proletariado, si quiere dominar y dominará, debe demostrarlo, también con su organización militar” (tomo 24 pág, 122, Ed. en ruso).

Y más adelante:

“Nosotros estamos rodeados de hombres, de clases, de gobiernos que declaran abiertamente su odio contra nosotros. Nosotros tenemos que recordar que estamos siempre a un pelo de una invasión” (tomo 27, pág. 117).

Esto está dicho con agudeza y con fuerza, pero también honestamente y llanamente, sin adornos, como sabía hablar Lenin.

Sobre la base de estas premisas, en las Cuestiones del Leninismo de Stalin se dice:

“La victoria definitiva del Socialismo es la plena garantía contra los intentos de intervención, y por lo tanto de restauración, ya que un intento de restauración puede tener lugar solamente con un serio apoyo desde afuera, solo con el apoyo del capital internacional. Por eso, el sostén de nuestra revolución por parte de los obreros de todos los países, y con mayor razón el triunfo de estos obreros, aunque solo sea en unos cuantos países, es la condición necesaria para la plena garantía del primer paso victorioso contra los intentos de intervención y de restauración, la condición necesaria para la victoria definitiva del Socialismo” (Cuestiones del Leninismo, 1937, pág. 134).

En realidad sería ridículo y tonto cerrar los ojos sobre el hecho del asedio capitalista y pensar que nuestros enemigos externos, por ejemplo los fascistas, no buscarán la ocasión de llevar a cabo una agresión armada contra la URSS. Pueden pensar así solamente los ciegos fanfarrones y los enemigos escondidos, que quieren adormecer al pueblo. No sería menos ridículo negar que en el caso de que una intervención militar tenga un mínimo de éxito, los intervencionistas tratarían en las zonas ocupadas por ellos de destruir el régimen soviético y de restaurar el régimen burgués. ¿Acaso Denikin y Kolchak no restauraron el régimen burgués en las zonas que ocuparon? ¿En qué son mejores los fascistas que Denikin y Kolchak? Negar el peligro de una intervención militar y los intentos de restauración mientras exista un cerco capitalista, solo lo pueden hacer los enredadores y los enemigos escondidos que quieren esconder con fanfarronerías la propia hostilidad o que tratan de desmovilizar al pueblo. ¿Pero es posible considerar la victoria del socialismo en un solo país definitiva si este país tiene alrededor un cerco capitalista y que ésta esté garantizada plenamente contra la amenaza de una intervención y de restauración? Está claro que no es posible.

Esta es la situación con respecto a la cuestión de la victoria del socialismo en un solo país.

Se deduce que esta cuestión contiene dos problemas diferentes:

a) el problema de las relaciones internas de nuestro país, o sea, el problema de la victoria sobre nuestra burguesía y la edificación del socialismo integral;

b) el problema de las relaciones externas de nuestro país, o sea, el problema de la plena garantía de nuestro país contra los peligros de una intervención militar y de restauración.

El primer problema ya ha sido resuelto, ya que nuestra burguesía se ha liquidado y el socialismo se ha ya edificado esencialmente. A esto lo llamamos victoria del socialismo o, más exactamente, victoria de la edificación socialista en un solo país. Nosotros podríamos decir que nuestra victoria es definitiva si nuestro país estuviera en una isla y si alrededor de él no hubiera numerosos países, países capitalistas. Y debido a que no vivimos en una isla sino en un “sistema de estados” del cual una parte considerable es hostil al país del socialismo, creando así el peligro de una intervención y una restauración, nosotros decimos que abiertamente y honestamente que la victoria del socialismo en nuestro país no es todavía definitiva. De aquí se deduce que el segundo problema no está todavía resuelto y que hará falta resolverlo. Más aún: no es posible resolver el segundo problema de la misma forma en el cual se ha resuelto el primer problema, o sea, mediante los esfuerzos únicos de nuestro país.

El segundo problema se puede resolver mediante la unión de los esfuerzos serios del proletariado internacional con los esfuerzos todavía más serios de todo nuestro pueblo soviético. Es necesario afianzar y consolidar los lazos proletarios internacionales de la clase obrera de la URSS con la clase obrera de los países burgueses, es necesario organizar la ayuda política de la clase obrera de los países burgueses a la clase obrera de nuestro país en caso de una agresión militar contra nuestro país, así como es necesario organizar cualquier tipo de ayuda de la clase obrera de nuestro país a la clase obrera de los países burgueses; se necesita reforzar y consolidar con todos los medios nuestro Ejército Rojo, nuestra Flota Roja, nuestra Aviación Roja, nuestra Sociedad de apoyo a la defensa aeroquímica. Se necesita que todo nuestro pueblo esté en estado de movilización para que esté listo a hacer frente al peligro de una agresión militar, para que “ninguna casualidad” y ninguna maniobra de nuestros enemigos externos nos puedan agarrar por sorpresa.

De su carta resulta que el camarada Urogenko tiene otro punto de vista, no del todo leninista. Él, de hecho, afirma que “nosotros tenemos ahora la victoria definitiva del socialismo y tenemos la plena garantía contra la intervención y contra la restauración del capitalismo”. Que no le quepa la duda de que el camarada Urogenko está completamente equivocado. Una afirmación semejante como la del camarada Urogenko solamente se puede explicar con la incomprensión de la realidad que nos rodea y con la ignorancia de los principios elementales del leninismo, o bien con la estéril jactancia de un joven burócrata enamorado de su persona. ¿Si realmente “tenemos la plena garantía contra la restauración del capitalismo” tenemos necesidad de un potente Ejército Rojo, de una Aviación Roja, de una potente Sociedad de apoyo de la defensa aeroquímica, del afianzamiento y de la consolidación de los lazos proletarios internacionales? ¿No sería mejor utilizar los billones que gastamos en fortalecer el Ejército Rojo en otros objetivos y reducir al mínimo el Ejército Rojo o incluso disolverlo totalmente? Personas como el camarada Urogenko a pesar de que subjetivamente están entregados a nuestra causa, objetivamente son peligrosos para nuestra causa, ya que con su jactancia, voluntariamente o involuntariamente (es lo mismo) adormecen a nuestro pueblo, desmovilizan los obreros y los campesinos y ayudan a los enemigos a agarrarnos por sorpresa en el caso de complicaciones internacionales.

En cuanto al hecho, camarada Ivanov, que por lo que parece “lo han sacado del trabajo de propaganda y le han puesto la cuestión de su permanencia en la Juventud Comunista” no se debe preocupar. Si los hombres del Comité regional de la Juventud Comunista quieren realmente parecerse al suboficial Priscibeiev, el conocido personaje de Chejov, podemos estar seguros que perderán. En nuestro país los Priscibeiev no gustan.

Ahora puede juzgar si ha envejecido el conocido fragmento del libro “Cuestiones del leninismo”, a propósito de la victoria del socialismo en un solo país. Quisiera yo mismo que envejeciera, para que en el mundo no hubiera cosas tan desagradables como el cerco capitalista, el peligro de una agresión armada, el peligro de la restauración del capitalismo, y otras por el estilo. Pero desgraciadamente estas cosas desagradables continúan existiendo.

12-2-1938

STALIN

Nota: Publicado en italiano en 1945 por el periódico L’Unità del Partido Comunista Italiano.

Traducido del italiano por JMenéndez.

Fuente de la versión en italiano.

VERSOS SOBRE

EL PASAPORTE SOVIÉTICO

Vladimir Maiakovski

Como un lobo,

devoraría al burocratismo.

A las credenciales,

no les tengo respeto.

Pueden irse,

a todos los diablos…

cualquier papel,

pero éste…

Por el largo frente,

de cupés y camarotes,

un funcionario,

se mueve saludando.

Todos entregan los pasaportes,

y yo entrego

mi librito escarlata.

Ante algunos pasaportes,

una sonrisita en los labios.

Ante otros,

un desprecio único.

Con respeto,

por ejemplo toman,

al pasaporte inglés,

con un león grande de cama de dos plazas.

Sacando los ojos fuera de las órbitas,

sin dejar de inclinarse,

toman,

como si tomaran una propina

al pasaporte norteamericano.

Al polaco,

lo miran,

como un chivo mira un cartel.

Al polaco,

lo miran con ojos asombrados,

ceñidos en su chaqueta policial,

como quien dice:

-¿De dónde,

y qué es,

esa novedad geográfica?

Y sin dar vuelta la cabeza,

sin manifestar asombro alguno,

toman sin pestañear,

el pasaporte dinamarqués,

y de otros tantos suecos…

Y de pronto,

como si se hubiese quemado,

torció la boca el señor.

Es que…

el señor funcionario toma,

mi pasaporte de color escarlata.

Lo toma,

como una bomba,

lo toma,

como a un erizo,

como si tomara una navaja afilada,

lo toma,

como una víbora de cascabel de veinte

aguijones.

Le hizo un gesto significativo al changador,

para que llevara gratis las cosas.

El gendarme,

mira interrogante al pesquisa,

el pesquisa,

mira interrogante al gendarme.

Con qué placer,

de casta de gendarmes,

me azotarían,

o me harían crucificar,

por tener en las manos,

el pasaporte soviético,

el de la hoz y el martillo.

Yo,

como un lobo,

mordería al burocratismo,

a las credenciales,

no les tengo respeto.

¡Que se vayan,

todos al diablo,

cualquier papel,

pero éste!…

Yo saco,

del bolsillo,

de mis enormes pantalones,

un duplicado del pasaporte-,

carga de poco peso.

¡Leed,

envidiadme!

Yo soy

ciudadano,

de la Unión Soviética.

Escrito en el año 1929.

SOBRE LA HISTORIA DE LAS INTERVENCIONES ARMADAS NORTEAMERICANAS.

Varios Autores
Editorial Progreso (URSS)
Año 1984
Digitalizado por Kinokulak

Descargar del libro “Sobre la historia de las intervenciones armadas norteamericanas”

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ÍNDICE

PREFACIO……………………………………………………………… 3

PARTE I
V. Selivánov. LAS ETAPAS DE LA EXPANSIÓN EN AMÉRICA LATINA………………………………………………………….. 9
I. Kumarián. LAS AGRESIONES A MÉXICO……………………….. 19
E. Larin. CUBA: OBJETO DE AGRESIÓN POR PARTE DE
LOS EE.UU…………………………………………………….. 36
Nelli Poyárkova. PUERTO RICO: UNA COLONIA NORTE-
AMERICANA…………………………………………………. 64
V. Lunin. LOS EE.UU. Y EL CANAL DE PANAMÁ………………. 78
N. Lutskov. VEINTE AÑOS DE OCUPACIÓN DE HAITÍ……..….. 95
Elena Anánova. DESEMBARCO EN LA REPÚBLICA DOMI-
NICANA……………………………………………………… 112
I. Grigulévich. NICARAGUA INDÓMITA………………………… 129
Marina Chumakova. GUATEMALA: EL DERROCAMIENTO
DEL GOBIERNO DE ARBENZ…………………………..…. 149
M. Górnov. LA CONSPIRACIÓN CONTRA CHILE………………. 166
S. Semiónov. EL GENOCIDIO EN EL SALVADOR………………. 179
A. Glinkin. LA ADMINISTRACIÓN REAGAN AGUDIZA EL
RUMBO……………………………………..…………..……. 191

PARTE II
Yu. Poliakov. LA CRUZADA ANTISOVIÉTICA DE LOS IM-
PERIALISTAS………………………………………………… 208
A. Lunin. UNA INTERVENCIÓN OLVIDADA…………………… 219
A. Petrov. LA GUERRA DE VIETNAM…………………………… 241
V. Zhurkin. DESLIZÁNDOSE POR LA VERTIENTE………….… 257
A. Kislov. LA POLÍTICA INTERVENCIONISTA EN EL PRÓ-
XIMO ORIENTE…………………………………………..… 272

PREFACIO.

A los estadistas estadounidenses les agrada representar el papel de pacificadores, moralizadores y guardianes de la justicia y el respeto en los asuntos internacionales; sin embargo, sus acciones se encuentran en flagrante contradicción con su verbo­rrea. ¿Qué vale, por ejemplo, la afirmación del presidente de los EE.UU., R. Reagan, en la segunda sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre el desarme, de que los Estados Unidos nunca han sido agresores!

De prestar oídos a los representantes del establishment norte­americano, podría parecer que los Estados Unidos han sido la potencia más adicta a la paz en la historia de la humanidad, que jamás han agredido a nadie y que siempre han actuado en bien de los demás.

¿Cuál es el cuadro de la política estadounidense en realidad? Según aseveraciones de la propia prensa norteamericana, en sus años de existencia, los EE.UU. han realizado más de 200 agresiones armadas contra otros pueblos. Según datos de la fundación norteamericana Broo­kings Institution, sólo de 1946 a fines de 1981, los EE.UU. emplearon la fuerza armada en apoyo a sus fines de po­lítica exterior y estrategia militar 250 veces, recurriendo reitera­damente a la amenaza del empleo del arma nuclear.

Los dueños de los destinos de los EE.UU. afirman en la actuali­dad que sólo a causa de los “manejos del comunismo mundial” y la cacare­ada “amenaza soviética” los EE.UU. intensifican la carrera armamentista y tienen soldados en tantos puntos del globo terráqueo; sin embargo, los EE.UU. libraban guerras de rapiña en América Latina y el Oriente mucho antes de aparecer la URSS en el mapamundi. Enviaron muchas veces sus tropas a México, arrebatando a este país más de la mitad de su territorio, ocuparon Cuba en 1898, convirtieron a Puerto Rico en su colonia. En el hemisferio oriental, corrieron la misma suerte las Filipinas. Ya antes de la Primera Guerra Mundial, los EE.UU. intervinieron reiteradas veces en Haití, la República Dominicana, Nicaragua y otros países de América Latina.

Tras el triunfo de la primera revolución socialista en octubre de 1917, los EE.UU. enviaron sus tropas a la Rusia Soviéti­ca. Entre las dos guerras mundiales, los EE.UU. implantaron en América Latina a dictadores “gorilas” a su gusto, aplastando con su ayuda todo intento de los pueblos de defender su independen­cia. Por indicación directa de Washington, fueron asesinados los jefes campesinos mexicanos Emiliano Zapata y Pancho Villa, el general Augusto César Sandino en Nicaragua, los luchadores contra el imperialismo Farabundo Martí en El Salvador, Julio Antonio Mella y Antonio Guiteras en Cuba, y otros muchos patriotas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los apetitos de los EE.UU. tomaron carácter “global”. Comenzaron a intervenir en los asuntos de todas las regiones del mundo. China, Corea, Viet­nam, los países del Oriente Próximo y África fueron objeto de sus agresiones directas o indirectas. Impusieron el Pacto Atlántico a Europa Occidental. Con ayuda de pactos “defensi­vos”, han tratado de atar a América Latina a su carruaje militar. Los EE.UU. se inmiscuyen en los asuntos internos de la comunidad socialista, amenazando con el boicot económico y no respetando los acuerdos firmados anteriormente con la Unión Soviética.

El estudio de la política exterior estadounidense muestra que a lo largo de los 200 años de historia de los Estados Unidos, la estrategia política de los círculos dirigentes norteamericanos en el exterior se ha basado en dos postulados básicos: 1) la fuerza militar es el medio fundamental de resolver los problemas internacionales y 2) los EE.UU. no son un país cualquiera sino exclu­sivo, “destinado” (Manifest Destiny) a la misión civilizadora de llevar a los demás pueblos el american way of life.

“Desde el comienzo de nuestro desarrollo como nación —hacía cons­tar el diario norteamericano The New York Daily News el 31 de marzo de 1981—, se observa el camino trazado por medio de la fuerza y los tiros hacia las fronteras del oeste (la usurpación de las tie­rras mexicanas); sin embargo, hoy nos consideramos una nación de la ley y el orden. No, seguimos siendo fruto de aquella época”.

Siguiendo ese mismo camino, los EE.UU. intentaron ante todo subyugar a los pueblos del hemisferio occidental, y luego des­plazaron su atención hacia otros continentes. En un reciente
pasado, sostuvieron la guerra contra los pueblos de Indochina, anegando en sangre, quemando con napalm e intoxicando con venenos la tierra pacífica de Vietnam, Laos y Kampuchea. Ahora el gobierno estadounidense, además de estimular al agresor israelí a cometer crímenes sangrientos en el Líbano, ha introducido en este país sus efectivos militares (los marines), sometiendo a cañoneo la capital libanesa. Las tropas de Tel-Aviv, que exterminan a los palestinos y los libaneses, están equipadas con armas norteame­ricanas. Los sionistas cometen sus crímenes y practican el geno­cidio en las tierras árabes con la bendición de Washington.

El golpe militar fascista en Chile, las decenas de miles de muer­tos en El Salvador y Guatemala, el bloqueo a Cuba, el financiamiento, el apertrechamiento y la tutela a los asesinos somocistas en Nicaragua, el apoyo al régimen racista en la RSA, y la complici­dad fáctica con Londres en la guerra colonialista de Inglaterra contra Argentina en el Atlántico Sur, son respaldados por la política de los EE.UU., encaminada a apoyar los regímenes más reaccionarios y a establecer la hegemonía norteamericana en los asuntos internacionales.

Las fuerzas agresivas del imperialismo estadounidense apro­vechan todos los medios para romper el equilibrio estra­tégico militar existente en el mundo y obtener la posibilidad de dictar su voluntad a otros países. Una prueba de ello es, por ejemplo, la campaña hostil antisoviética montada en los EE.UU. en torno al mito de la “amenaza militar” del Este. Esta mentira elevada a la categoría de política oficial está dirigida a facilitar a los EE.UU. el fomento de una carrera armamentista que conduce al incremento del peligro de una nueva guerra mundial. En los últimos años, en el período de la administración Reagan, esta política se ha hecho especialmente peligrosa para los desti­nos de los pueblos del mundo.

El presupuesto militar de los EE.UU. en 1982 alcanzó la cifra astronómica de 208 600 millones de dólares, y en 1986 llegará a 327 700 millones de dólares. Los EE.UU. cuentan hoy con 2 500 bases militares situadas en 114 países del mundo, en las que se encuentra medio millón de soldados nor­teamericanos. Los océanos Pacífico, Atlántico e Índico, el Mar Mediterráneo, el Golfo Pérsico y los Mares del Sur son surcados por escuadras y submarinos militares norteamericanos dotados de los medios más modernos de exterminio en masa. Centenares de aviones con mortíferas armas nucleares a bordo, despegan dia­riamente de sus aeropuertos. Los EE.UU. producen oficialmente sustancias químicas tóxicas en enormes cantidades, pretenden imponer a sus aliados europeos una nueva generación de cohetes nucleares, amenazan con emplear el cosmos con fines militares, y hablan irresponsablemente de la guerra nuclear “limitada”, que abarcará supuestamente “sólo” a Europa, aunque es claro para todo el mundo, que donde sea que estalle la tromba nu­clear, provocará inevitablemente la catástrofe general.

En los últimos años, los EE.UU. procuran asimismo cometer sus actos agresivos con “manos ajenas”, azuzando a unos países con­tra otros, exacerbando y haciendo llegar a límites peligrosos los conflictos locales, con tal de servirse de ellos para ocupar nuevas posiciones estratégicas y cercar aún más a la Unión Soviética y otros países socialistas con el cinturón de sus bases militares. A este propósito sirve igualmente el comercio de armamentos. Sólo du­rante el decenio 1970-1980, los EE.UU. vendieron a 131 países, pertrechos militares por una suma de 123 500 millones de dóla­res, de ellos 47 700 millones a los países de Oriente Próximo, principalmente a Israel y Egipto. La exportación anual de armas de los EE.UU. ha crecido de 4 300 millones de dólares en 1970 a 20 000 millones de dólares en 1981.

Los peligrosos pasos de los círculos gobernantes de los EE.UU., que empujan al mundo a la catástrofe nuclear, provocan por do­quier una creciente preocupación y la indignación de los pueblos. En los propios EE.UU., personalidades públicas y eclesiásticas, conocidos políticos y diplomáticos critican la política aventurera de confrontación que no cuenta con la situación real en el mun­do. Por su parte, la Unión Soviética siempre ha propuesto con empeño y convicción a los Estados Unidos, iniciar negociacio­nes y ponerse de acuerdo sobre una base recíprocamente acep­table, respecto al cese de la demencial carrera armamentista y el paso al desarme.

En su intervención en el acto solemne dedicado al 60 aniver­sario de la URSS el 21 de diciembre de 1982 en el Palacio de los Congresos del Kremlin, Yu. V. Andrópov, secretario gene­ral del CC del PCUS, dijo: “Estamos por una colaboración am­plia y fructífera entre todos los pueblos del planeta, sin imposicio­nes ni injerencias en sus asuntos, para su provecho mutuo y en beneficio de toda la humanidad”

Los materiales publicados en esta recopilación, cuyos auto­res son conocidos científicos soviéticos —historiadores y especia­listas en asuntos internacionales—, muestran con elocuencia que el rumbo agresivo de los EE.UU. no es nuevo, fue aplicado ya antes por los círculos gobernantes de este país. Basándose en sólidos materiales documentales, los autores estudian la historia de las intervenciones arma­das norteamericanas en diferentes países. Se analiza la inter­vención de los EE.UU. en la Rusia Soviética de 1918 a 1920, la política agresiva estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial en el Oriente Próximo y en Indochina. La par­te fundamental del libro está dedicada a la política de los EE.UU. en América Latina. La atención particular prestada al continen­te latinoamericano se debe a que esta inmensa región siempre ha sido considerada por los círculos gobernantes de los EE.UU. como “zona de los intereses norteamericanos”. Allí precisamente los EE.UU. aplicaron por primera vez la “política del gran ga­rrote”, desembarcando sus tropas en territorios de Estados sobe­ranos e implantando regímenes pro norteamericanos. Allí preci­samente se probó la “diplomacia del dólar” aplicada luego en otras partes del mundo.

El auge del movimiento de liberación en América Latina en los últimos decenios, la construcción del socialismo en Cuba, y el triunfo de una revolución popular en Nicaragua, intensificaron la agresividad de los círculos imperialistas estadounidenses en el hemisferio occidental. Se fomenta una campaña de subversión con­tra la República soberana de Cuba que persigue obli­gar a la dirección cubana a renunciar a las transformaciones revolucionarias en el país. Se hace realidad la interven­ción armada en la Nicaragua revolucionaria por mercenarios reclutados por los EE.UU. entre la escoria somocista expulsada del país por el pueblo.

Pero la política agresiva imperialista de los círculos gober­nantes de los EE.UU. no hace sino aumentar la cohesión de las fuerzas progresistas y democráticas de América Latina. En octubre de 1983, los Estados Unidos agredieron a mano armada a Granada, pequeño Estado caribeño. En su Declaración, la Agencia Telegráfica de la Unión Soviética señala que “con sus actos contra Granada, el Gobierno de los Estados Unidos pone al descubierto su desprecio absoluto hacia las normas del Derecho Internacional universalmente aceptadas, y pisotea los elevados princi­pios de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas. Es una prueba manifiesta de que, en aras del logro de sus objeti­vos expansionistas, Washington se propone no hacer caso del derecho de los pueblos al desarrollo independiente y lanza un reto abierto e insolente a la voluntad de los pueblos y a la opinión pública mundial”.

La experiencia de la historia de las intervenciones armadas de los EE.UU., de las que se habla en el presente trabajo, muestra que en las nuevas condiciones creadas actualmente en la palestra internacional, los intentos de los Estados Unidos de volver a la “política del gran garrote” están condenados al fracaso. En el libro no se han reflejado todos, ni siquiera la mayoría de estos actos agresivos de los EE.UU. Para ello se necesitarían mu­chos volúmenes. Tampoco se ha prestado espacio a las agresiones sicológicas y económicas de los EE.UU. contra los regímenes inde­seados, a todo tipo de bloqueos y sanciones, a las campañas pro­pagandísticas agresivas, a las acciones de los “boinas verdes” y los mercenarios, a la política de la “guerra fría” fomentada desde Washington y a otras acciones adversas a la causa de la paz y el progreso social.

Nuestra tarea era mostrar ante todo, las fuentes del origen de la política exterior agresiva de los Estados Unidos en diversos países y en diferentes períodos. Es al mismo tiempo, la historia del fra­caso de los designios estratégicos de los círculos gobernantes esta­dounidenses orientados a mantener a los pueblos bajo la esfera del dominio imperialista, del fracaso de la política de amenazas e intervenciones, de desencadenamiento de nuevas guerras antipo­pulares y de puesta en práctica de concepciones político militares inhumanas.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL:
MITO Y REALIDAD.

Oleg A. Rzheshevski

Autor Oleg A. Rzheshevski
Editorial Progreso (URSS)
Editorial Ciencias Sociales (Cuba)
Año 1985
Digitalizado por Kinokulak

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Sobre el autor:

Oleg Rzheshevski, autor de este libro, es profesor, doctor en Ciencias Históricas y jefe de sector del Instituto de Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. Nació en 1924 en Leningrado. Fue piloto militar durante la guerra. De 1967 a 1979 colaboró en el Instituto de Historia Militar. Han salido de su pluma los libros La guerra y la historia (1976) y Las enseñanzas de la Segunda Guerra Mundial 1939-1945; es coautor de los libros La victoria histórica mundial del pueblo soviético 1941-1945 (1971), Guerra, historia, ideología (1974), La misión liberadora en el Oriente (1976) y otros. Bajo la redacción de Oleg Rzheshevski han sido traducidos y edita-dos en ruso varios trabajos de autores extranjeros sobre la segunda guerra mundial. Se le deben también muchos artículos históricos militares, publicados en la URSS y otros países.

Reseña del libro:

La historia de la Segunda Guerra Mundial es un frente de aguda lucha científica e ideológica entre el marxismo leninismo y los sistemas burgueses en cuanto a las ideas filosóficas, económicas y socio políticas.

Entre los historiadores occidentales existen no pocos científicos destacados que han hecho un notable aporte al estudio de la pasada guerra. Sus obras son de prestigio y se han editado en muchos países, incluida la Unión Soviética . Los autores de estas obras investigan las causas de la guerra, aspiran a ser objetivos en la interpretación de su desarrollo, sus resultados y lecciones, y coadyuvan, de esta manera, a solucionar los problemas actuales de la polémica histórica de dos sistemas contrarios, el socialismo y el capitalismo.

Otra línea es la de los historiadores que interpretan los fenómenos y los acontecimientos de la guerra desde las posiciones del anticomunismo. Su suspicacia tiene una tendencia bien determinada. Intentan, de cualquier manera, evadir la cuestión de la culpabilidad del imperialismo en la preparación y el desencadenamiento del conflicto, justificar al fascismo, cargar a la URSS y a otras fuerzas progresistas del mundo la responsabilidad por el surgimiento de la guerra; adjudican a los Estados Unidos y a Inglaterra el papel impropio de factor dominante en la contienda, con lo cual calculan reducir el aporte decisivo de la URSS en la derrota del bloque fascista militarista. Estos historiadores tergiversan de manera premeditada los resultados y las lecciones de la guerra, con el fin de resucitar y propalar, de una manera u otra, el mito acerca de la amenaza militar soviética y justificar la carrera armamentista desarrollada por los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN.

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN 3
CAPÍTULO PRIMERO
¿SE PODÍA HABER IMPEDIDO LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL? 9

Acerca de las causas de la guerra 9
La guerra: prolongación de la política 9
En el laberinto de las contradicciones 12
Las búsquedas de nuevas teorías 14
El fascismo es la guerra 19
Bajo la bandera del anticomunismo 25
Dos mundos, dos políticas 28
El Tratado de Versalles 28
La política de “pacificación”. Esquema y realidad 31
Alemania lanza un reto 37
La capitulación de Múnich abre el camino a la guerra 44
Aumento de la agresión en Asia 47
¿Se podía haber impedido la conflagración mundial? 54
La cadena de infundios y la verdad de la historia 55
Las Conversaciones de Moscú: objetivos y posiciones de los par¬ticipantes 56
Jugando a las negociaciones 59
La cuestión cardinal de las negociaciones militares 69
La decisión de la Unión Soviética 74
Los frutos de la política de “pacificación” 80
La traición de los aliados occidentales a Polonia 80
La guerra extraña 84
La derrota de la coalición anglo francesa 87
La atención principal: hacia el Este 92
Agudización de las contradicciones norteamericano japonesas 97
CAPÍTULO SEGUNDO
AGRESIÓN Y CATÁSTROFE 105

Moscú, Stalingrado, Kursk 105
El plan de la guerra contra la URSS y sus fines 106
La batalla de Moscú 111
La batalla de Stalingrado 121
La batalla de Kursk 132
La misión liberadora de las Fuerzas Armadas Soviéticas 140
En aras de la derrota total del enemigo y de la liberación de los pueblos 141
El mito del “expansionismo soviético” y de la “exportación de la revolución” 145
Los infundios acerca de las “crueldades” 150
Acerca del aporte de la URSS a la victoria sobre el Japón militarista 153
La falsificación de los acontecimientos en el Lejano Oriente 154
La URSS es fiel a su deber 157
¿Por qué es inconsistente la concepción burguesa de las “batallas decisivas”? 161
El sentido de una concepción y su desarrollo 161
Sin fundamento científico 164
Contradicciones inevitables 168
CAPÍTULO TERCERO
LAS FUENTES DE LA VICTORIA SOBRE EL AGRESOR 175

Acerca de la cuestión del método de las valoraciones 175
El factor económico 177
Las premisas económicas de la victoria 178
La oposición económico militar 179
La verdad acerca del lend-lease 185
El 3,5 por ciento 188
¿Fue desinteresado el lend-lease? 192
El factor político 198
Acerca de los secretos del “alma rusa” y las tradiciones de la “santa Rus” 198
Una versión más 202
Acerca del patriotismo y el heroísmo 205
Una familia de pueblos fraternos 207
La lucha en la retaguardia de los agresores 209
El arte militar 214
No por el número, sino por la habilidad 216
De la defensa a la ofensiva 221
La estrategia de la victoria 224
A la vanguardia del pueblo y el ejército 227
CAPÍTULO CUARTO
LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y EL MOMENTO ACTUAL 236

La nueva correlación de fuerzas y el mito de la “amenaza soviética” 237
Los principales resultados de la guerra 238
¿A quiénes no convienen los resultados de la guerra? 241
¿Quiénes amenazan la paz? 245
Un curso peligroso 251
Los historiadores contra la historia 255
En contra de las lecciones de la historia 256
Los abogados de los crímenes del fascismo 258
Una tesis peligrosa 272
Las fronteras son sólidas 273
Un turbio torrente de intimidaciones 276
CONCLUSIONES

Libertad para el Camarada Arenas

Manuel Pérez Martínez
-Secretario General del PCE(r)-
Único Secretario General de un partido comunista encarcelado en Europa


Manuel Pérez Martínez, está encarcelado desde hace 9 años.

En Francia, los médicos de la prisión le diagnosticaron cataratas y le dijeron que tenía que operarse lo antes posible porque corría el riesgo de quedarse ciego. Esto fue en el 2004 y, desde entonces, por la vía de los hechos, le deniegan sistemáticamente la operación que necesita. Si no le operan ya, va a quedarse ciego.

No es casual lo que le está pasando. Desde su encarcelamiento, se están cebando particularmente con él en el terreno judicial y en el penitenciario por lo que significa política e ideológicamente. La última canallada -por el momento- ha sido la reciente condena del Tribunal Supremo por un “delito de omisión”, cuando ni siquiera le habían juzgado por eso en la Audiencia NAZlonal. No hay que olvidar, además, que hasta ese momento le habían absuelto en todos los juicios al no haber pruebas de ningún tipo contra él.

Aún tiene varios juicios pendientes y, amparándose en esa sentencia y en la fascista Ley de Partidos, van a intentar condenarlo nuevamente. Quieren mantenerlo encerrado de por vida y aniquilarlo físicamente. ¡¡No podemos consentirlo!!

Defender a Manuel es defender a los obreros procesados y condenados por defender su puesto de trabajo y un salario digno. Es defender a los jóvenes antifascistas que, como Carlos Palomino, se enfrentan a este Estado policial y represivo. Defender a Manuel es defender a los presos políticos antifascistas, nacionalistas, anarquistas o comunistas. Es defender la libertad de reunión, manifestación, expresión y huelga. Defender a Manuel es defender el derecho de autodeterminación de Euskal Herria, Catalunya y Galiza. Es defender, en definitiva, el derecho de resistencia frente a este Estado explotador y fascista. No se trata simplemente de defender a un comunista. Defendiéndole a él y solidarizándose con él, nos defendemos y nos solidarizamos con todos y cada uno de nosotros. Defendemos el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido y a organizarse independientemente.

Hay muchas cosas que se pueden y se deben hacer para intentar impedir este nuevo atropello: charlas en las que se explique la situación de este comunista, pintadas y pegadas de carteles exigiendo su libertad y asistencia médica ya, difusión de su obra política y artística y, sobre todo, asistir a los juicios que tiene pendientes. ¡¡Que sepan que no está solo!!

3 de Diciembre
¡¡ Todos a la Audiencia NAZlonal !!
¡¡ Defendamos a Manuel !!

Crónica: Juicio-farsa a ARENAS

Crónica, JUICIO en la Audiencia Nacional contra ARENAS

NI UNA SOLA PRUEBA para INCRIMINAR a ARENAS en los GRAPO

Una militante de los GRAPO llama cobarde, arrepentido y colaborador al ex integrante Silva Sande durante el juicio-farsa en la Audiencia Nacional

Juzgaban a Manuel Pérez Martínez, ‘Camarada Arenas’ y a dos miembros de los GRAPO por colocar dos artefactos en instalaciones de comunicaciones.

La militante de los GRAPO María Victoria Gómez Méndez increpó a su ex compañero de comando Fernando Silva Sande durante un juicio-farsa desarrollado durante esta mañana en la Audiencia Nacional, donde se juzgaba a ambos por su participación en la colocación de dos artefactos explosivos en dos instalaciones de comunicación, en las localidades madrileñas de Arganda del Rey y Valdilecha.

“¡Qué cobarde eres, reconoce tus responsabilidades, cobarde arrepentivo!”, dijo Gómez durante la declaración de Silva Sande. Al Secretario General del Partido Comunista de España (reconstituido), Manuel Pérez Martínez, ‘Camarada Arenas’, también le han acusado de los hechos, de nuevo por la aberración jurídica de “omisión del delito”.

Silva Sande fue expulsado de los GRAPO tras su detención en Francia en 2.000, tras considerar dicha organización armada que no cumplía con sus responsabilidades y adolecía de total disciplina.

Los dos militantes de los GRAPO (Victoria Gómez y Xurxo García Vidal) se enfrentan a una solicitud fiscal de pena de siete años de prisión por “la comisión de un delito continuado de daños terroristas”. Los hechos de los que se les acusa se remontan al 12 de abril de 1998, cuando una llamada telefónica realizada al diario ‘El País’ alertaba de la colocación de “dos artefactos explosivos” en un repetidor de televisión en Valdilechas y otro en una emisora de radio militar en Arganda del Rey.

Las deflagraciones causaron daños por valor de 2.766 € en el caso de la explosión en la red de antenas de Radio Nacional de España en Arganda y 60.101 €, en el del repetidor del Ejército del Aire en Valdilechas.

Los GRAPO RECONOCEN la AUTORÍA

Durante la vista oral el militante de los GRAPO Xurxo García Vidal reconoció haber colocado en solitario ambos artefactos. Reiteró en varias ocasiones que nadie le ordenó llevar a cabo la acción y que él mismo se ocupó de las labores previas de información. Su versión fue respalda por Gómez, que aseguró que los comandos operativos disfrutan de autonomía en la toma de decisiones.

El arrepentido Silva Sande se mostró muy crítico durante toda su declaración insultiva, que fue seguida con creciente indignación por los numerosos familiares, amigos y solidarios del resto de acusados presentes en el juicio. Ha calificado de “terroristas” a los GRAPO, afirmando: “no soy inocente, porque he sido lo bastante gilipollas para militar en una organización terrorista”.

Según defiende el fiscal, los dos artilugios fueron colocados por Jorge García Vidal, bajo las órdenes de los otros tres procesados, que se encontraban instalados en París, en la clandestinidad. El ‘Camarada Arenas’, Silva Sande y Gómez Méndez fueron detenidos en París en noviembre de 2000 y entregados a las autoridades españolas en la primavera de 2004. En los registros realizados en sus domicilios se halló diversa documentación referente a los GRAPO y a sus actos terroristas, así como detonadores y cronómetros. Gran mentira, pues en casa de Manuel Pérez Martínez, Camarada Arenas, no se encontró nada de todo eso citado, según el propio sumario.

Por su parte, Manuel Pérez, que era en aquel momento dirigente del PCE(r), ha negado su implicación en los hechos, insistiendo en que el Partido no estaba vinculado con la “lucha armada” llevada a cabo por los GRAPO aunque haya una “identificación ideológica” entre ambas organizaciones antifascistas. Al Secretario General del PCE(r) le piden también 7 años de prisión, aunque saben perfectamente que Arenas jamás ha practicado la lucha armada.

El abogado de la defensa, Juan Manuel Olarieta, ha dicho literalmente “Nos encontramos con un sumario de 7.000 folios, en el que no llegan a 100 los que hablan de hechos concretos a juzgar. Los otros restantes son elucubraciones de organizaciones posibles, organigramas… Después de leerlos, aún no me queda claro qué tiene que ver Manuel Pérez Martínez con dichas explosiones?. En 30 años de investigaciones policiales aún no se ha aportado una sola prueba real sobre la relación orgánica entre ambas organizaciones”.

A preguntas al arrepentido Silva Sande, éste una y otra vez solamente le contestaba con la coletilla “No recuerdo esto, ni lo otro, ni lo otro”. Pero, lo que éste amnésico sí logra recordar perfectamente, y lo ha dicho en varias ocasiones es “Yo no recuerdo mi participación en esos hechos, pero Arenas daba las órdenes a todos”. En fín, sin más comentarios.

Socorro Rojo Internacional

3 diciembre 2009

Más información:
http://amnistiapresos.blogspot.com/search/label/Libertad%20Arenas

LA CIA CONTRA LA URSS

Autor Nikolái Yákovlev
Editorial Progreso (URSS)
Año 1983
Digitalizado por Kinokulak

Descargar del libro La CIA contra la URSS.

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Sobre el autor:

El profesor N. Yákovlev, quien en 1949 se licenció a un tiempo en la Facultad de Historia del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú y en la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Moscú, conjuga las investigaciones históricas con el estudio del Derecho. A su pluma pertenecen unas 20 obras que han aparecido en muchas ediciones, alcanzando en la URSS una tirada total de 5 millones de ejemplares. N. Yákovlev ha escrito varios cursos generales y monografías especiales sobre la historia de los EE.UU., las biografías de G. Washington y T. Roosevelt, los libros “Los que traspasaron los límites” —sobre John y Robert Kennedy— y “Las siluetas de Washington”.

ÍNDICE DEL LIBRO

EXPLICACIÓN NECESARIA………………………………………………3
GUERRA DESPUÉS DE LA GUERRA…………………………………….15
DE LA OSE A LA CIA…………………………………………………..66
EL “CLUB DE LOS SEÑORES” Y LA CIENCIA……………………….125
LA CIA EN LOS CAMPOS DE BATALLA DE LA GUERRA.
PSICOLÓGICA…………………………………………………………156
HAGAMOS BALANCE: LO VIEJO EN LO NUEVO…………………….266